La Casa Borges, ubicada en Almirante Brown 301, fue el escenario de un festejo para recordar al escritor más importante de la historia argentina. No sólo hubo lectura de su poesía, sino también piezas musicales y murales al por mayor.

Jorge Luis Borges

A tres décadas de la muerte de Jorge Luis Borges, el escritor argentino más emblemático de la historia, Adrogué, ciudad que visitó asiduamente por ser donde residía en otras épocas su madre, le rindió un homenaje al que no le faltó ni literatura, ni música ni pintura, todas ramas de un arte del que el protagonista era, y es, figura indiscutida.

Así fue como un gran marco de público colmó las instalaciones de la Casa Borges, ubicada en Almirante Brown 301, para disfrutar un momento único de la mano de diferentes estandartes que mostraron sus virtudes en distintos planos.

Por caso, el itinerario contó con la participación del escritor Horacio Bermúdez, quien tuvo a cargo la lectura de poesías del astro de las letras. Y, mientras hombres y mujeres, niños y ancianos escuchaban y se deleitaban con esas piezas, paralelamente, en la pared lateral del espacio que es considerado patrimonio cultural e histórico de Almirante Brown, los artistas plásticos Nicolás Lasalle y su compañera Oli Gherra realizaban un mural con imágenes alusivas al homenajeado.

El cierre de la jornada evidenció la expresión musical, que detalló la aparición en escena del dúo compuesto por la cantante Mariana Novoa y el guitarrita Pablo Levar, quienes certificaron su repertorio y justificaron, por caso, por qué la dama recibió en los últimos días el premio Gardel por su labor en la rama del tango.

Satisfacción

Quien evidenció su satisfacción por el espectáculo diseñado fue la directora de Patrimonio Cultural del distrito, Daniela Bambill, que destacó la posibilidad de tener en el arte, y la literatura especialmente, “un momento de encuentro para los vecinos”.

Y agregó: “Homenajeamos a uno de los escritores más espectaculares de la historia de la literatura universal; argentino y con un amor muy especial por nuestro lugar en el mundo”.

Por su parte, Juan Manuel Pereira Benítez, director ejecutivo del Instituto Municipal de las Culturas, señaló, poniendo el foco en el espacio donde se desarrolló el evento: “Esta es una casa única en el mundo, un patrimonio cultural histórico y un verdadero orgullo para los ciudadanos de la zona”. Y remarcó: “Hay que disfrutar de estas posibilidades que nos brinda la cultura”.

Pasaron 30 años del fallecimiento de Borges y sigue, con lo que dejó su pluma expuesta en el papel, haciendo disfrutar al máximo a todo lector que se asome a su obra. Y en Adrogué, uno de los sitios que lo cobijó, no paran de recordarlo.

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