Y hoy sabe que todo ha valido la pena…

Con una lista de 24 temas y un recital de dos horas,  De la Gran Piñata, se hizo presente una vez más en el Barrio de Flores. (Por Belén Martínez)

De la Gran Piñata

Con localidades totalmente  agotadas, De la Gran Piñata realizó su primer show del año en Capital Federal, regresando una vez más al Teatro Flores, pero esta vez en una ocasión especial, un tan esperado miércoles piñatero.

Entre aplausos, alegría y un eufórico cántico “soy piñatero, es un sentimiento, no puedo parar”, los telones se abrieron y la conocida frase: “Nos agarró corriendo y sin paraguas, esta tristeza fría de granizo”, dio iniciada tan ansiada noche para su público.

Con un “buenas noches a todos y gracias por venir”, Panter, vocalista de la banda, dio comienzo a una presentación llena de emociones, “Cerró los ojos y se encomendó a su luz”…

Increíble loco, tremendo, la primera vez que tocamos un miércoles acá, en el Teatro Flores. Un miércoles, y con entradas agotadas loco, la verdad se van al carajo, gracias, gracias por todo el aguante de siempre. Es una noche larga, asi que vamos a aprovechar, vamos a tocar”, declaró visiblemente emocionado.

Con un genuino y acorde coro emitido por el público, un “son diez cuadras para llegar, a diez cuadras de lo que huimos”, Polvo y Arañazos se sumaba a la noche piñatera.

Vibración en la garganta, palabras de agradecimiento tanto para los fans como para la familia que siempre se hacen presentes en cada show,  la banda continua con Canción de Cuna, ¿A dónde se nos fue el Sol?, Montaña Rusa, Los asuntos del miedo, y más.

Entre abrazos de reencuentro y sonrisas plenas entre su público, se escucha: “Bueno, con este tema vamos a tener a un invitado, que quizás no necesita presentación, pero de todas maneras lo vamos a presentar y esperamos que todos ustedes lo reciban con un fuerte aplauso, porque es un gran amigo nuestro” con esas palabras De la Gran Piñata pedía un grato recibimiento para Ale Mondelo, tecladista de Las pastillas del abuelo quien acompañaría al ritmo de sus teclas la melodía de Borracho.

“Y verte más que nada”, entre canción  y canción, haciendo un recorrido a lo largo de cada disco,  Lucas, anunció una sorpresiva fecha pero muy requerida por su público, el próximo 29 de julio del año en curso se harán presentes en Temperley, en el primer Auditorio Sur en la historia de la banda.

Con un fraternal, cálido y siempre sabio consejo, como el que te da quien te quiere y cuida desde arriba de un escenario, Panter le pide a sus seguidores “Todos los que llegamos hasta acá volvemos a casa, es muy importante, es fundamental tener mucho cuidado, volvemos todos enteros loco eh?!, cuídense entre ustedes. Ahora a poguear”.

“Soy el nuevo capitán, que no parará de inflar… esta gran piñata! y así arranco lo que sería el principio del fin.

Ya despidiéndose de tan exitosa noche, comienza a sonar una melodía que se hace familiar, La petiza inflamable, canción que no se encuentra presente en ningún disco de la banda pero que el público conoce a la perfección. Sin premeditarlo, reaparece Ale Mondelo quien acompaña con su teclado la recta final de la canción sumándose a ésta un mini cover de La Rosarina, tema perteneciente a Las Pastillas del Abuelo.

Abrazos por doquier, sonrisas de madera, saludos y un infinito gracias tan recíproco desde arriba del escenario, como desde abajo del mismo, De la Gran Piñata se despide, se encienden las luces del teatro, la gente se retira del lugar y empieza así, una nueva cuenta regresiva para volver a encontrarse.

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