A Mil sonó Cruzando el Charco al presentar su nuevo trabajo en Vorterix

La banda platense tocó en Capital Federal antes de realizar su gira por Europa, donde también mostrará su reciente material y los discos anteriores. Fue un recital único, con mucha diversidad tanto sonora como vocal.

Cruzando el Charco llevó toda su música platense a un colmado Teatro Vorterix donde presentó, por primera vez en Capital Federal, su tercer disco de estudio, A Mil. Y tal como ese nombre lo indica, los corazones latieron a mil kilómetros por hora ya que Francisco Lago y sus amigos, no dieron respiro al ofrecer una multiplicidad de ritmos en una fiesta que fue perfecta.

Con tan sólo cinco años de historia, el grupo ya cuenta con un buen número de fans que los siguen a todos lados. Esfuerzo, diversidad, talento, amistad son las palabras claves que se transmitieron anoche desde el escenario del teatro ubicado sobre Avenida Federico Lacroze, del barrio porteño de Colegiales.

A mil fue el tema que abrió la noche del sábado 27, canción con que los chicos de La Plata le robaron la calma a la gente para hacerla saltar, gritar, poguear y brindar de alegría. Luego, siguiendo con el mismo álbum, los corazones ardieron con Balas de Magia y Terminales -una canción que sin dudas llega al alma-.

No había vuelta atrás, la noche histórica ya se había decretado. Con Jeites en el escenario, interpretaron Conformarse y junto a Lucas Lauriente, Encontrarte. Más tarde, la emoción llegó con Distinta, con dos bailarinas que la rompieron y siguieron todo al pie de la letra con el lenguaje de su danza.

Asimismo, la esencia de Los Redondos también dijo presente en el momento en el que Sergio Poli se subió al escenario para Un disparo e Inmortal. Los fans escucharon atentamente las melodías que salían de su violín y lo aplaudieron enfáticamente. Después, Francisco quedó sólo acompañado por la guitarra en las tablas y cantó Volver a nacer. De su alma brotaba revolución.

Minutos después, llegó Tu Nombre, en el cual, Nahuel Piscitelli, guitarra y coros, llamó “Canten como si no les importara nada”. Y fue así. Eran cientos de voces en una sola.

Viejo, también de A mil, le aportó toda esa magia y nostalgia del candombe rioplatense. Las lágrimas, las sonrisas de los buenos recuerdos y el amor por el padre se evidenciaron en los rostros de los espectadores. A esto le siguió, La tercera en discordia con Juan Jo de Salta La Banca.

En el principio del fin, hubo tiempo para el duelo entre la percusión de Ignacio Marchesotti y la batería de Matías Perroni.

Más tarde, la cumbia y el rock se fusionaron e hicieron bailar a todos con Luna Maleante, El Baile y la caribeña .

Cruzando el Charco cerró con Libertad, Adónde están y Sobra la esquina para darle más power al broche de oro. Sin dudas, los platenses lograron mucho de lo que se imaginaron en su comienzo, pero ahora saben que están para más.

Será un época de muchas giras, no sólo por el país, sino por Europa, donde ésta semana viajarán una parte de ellos para dar conciertos en formato acústico, tal como lo había anunciado Francisco Lago en diálogo con Amigos de Mosh, el programa.

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