De La Gran Piñata desplegó la inmensidad de su alma en el Sur

Tras un largo tiempo de pedidos, la banda que encabeza Darío Panter Giuliano brindó un gran concierto en el auditorio ubicado en Temperley. Fue una noche de alegrías, abrazos, nostalgias y pasión. (PH: Carla Ruffolo Fotografía)

Sur, Sur, queremos Sur” era el cántico que estaba presente en todos los recitales desde hace tiempo. Luego del anuncio de la fecha del sábado, la ansiedad de los fanáticos no se podía frenar ni siquiera con el EP Canciones para Impacientes. La espera se hizo eterna hasta que Panter en guitarra y voz, Lucas Martínez en primera viola, Nico Persig en bajo y Ale Zenobi en batería se subieron al escenario para interpretar una introducción muy power que desembocó en Polvo y arañazos.

Con este tema, De La Gran Piñata estaba haciendo realidad el pedido de los fanáticos que estallaron de emoción al verlos sobre las tablas. Ellos desde abajo se agarraban la cabeza, se frotaban los ojos, se preguntaban si esto era un sueño y rogaban que el despertador no sonara. Pero no era nada onírico, lo que estaba sucediendo era real como el amor que sienten por la banda.

Auditorio Sur vibraba de alegría con una sonrisa imaginaria conformada por las de las piñateras y piñateros. Evidentemente, el concierto los hacía felices. Cantaron Fe de ratas y Blanco fácil sintiéndolos en el alma. La reciprocidad que tenían con la banda era increíble y fascinante.

Panter, lejos de mostrarse ajeno a lo que estaba sucediendo, manifestó su emoción y agradecimiento. “Luego de dos años de pedidos, llegamos al Sur, al fin llegó el día y esto se lo debemos a ustedes”, declaró en su primer intervención el cantante que nació en Berazategui y que desde hace tiempo vive en Capital Federal.

Con los sentimientos a flor de piel, al igual que sus amigos, pero con un condimento especial al haber caminado por esta zona del Gran Buenos Aires, citó el fragmento de un tango para transparentar esa pertenencia al lugar que lo vio nacer: “Vuelvo al Sur, como  siempre se vuelve al amor”.

También, a pesar de reconocer que no le gusta personalizar, no pudo evitar compartir los recuerdos que lo marcaron. La esquina de Popeye, el kiosco de Luis en el que solía juntarse con los amigos del barrio a charlar y pasar el tiempo en su crianza volvió al presente con el concierto del sábado.

Para todos la fecha de Auditorio Sur de Temperley era muy especial. El Sur tiene un no sé qué que hace que el rock tenga un arraigo diferente. No se puede explicar, pero se da.

De La Gran Piñata esperó bastante para concretar este concierto ya que es un grupo que piensa cada paso que da. Piensa porque tiene en cuenta diversos factores a la hora de brindar un show para que este salga muy bien. Entre ellos se encuentra el respeto y los músicos lo hacen saber cuando suben al escenario. Frases como “no tiren cosas al escenario”, “hagan pogo pero respeten al otro porque el otro siente”, “ayuden al otro si lo ven mal” demuestra la intención de generar consciencia en un público que tiene un gran potencial para romper con lo negativo de la cultura del aguante.

 

Pasiones que dan escalofríos

La identificación que despierta las letras de De La Gran Piñata en su gente es increíble. Son canciones con tintes poéticos, nostálgicos, melancólicos pero con un alto grado de esperanza y amor, sobre todo amor. Son  canciones que que vibran en el público, que como dijo Panter en una entrevista exclusiva de Mosh Radio, son “una extensión de la banda misma” . 

Borracho, Los asuntos del miedo, Anguilita, Tristeza son letras que provocaron una emoción que se traducía en lágrimas en algunos fanáticos, tal vez porque los hacían recordar a alguien o algo que marcó su vida para siempre.

El amor se tradujo en besos en las parejas que había en el momento en el que interpretaron Sonrisa  y La historia de la mosca y la araña. No importa la orientación sexual de cada uno, lo que importa es que no tenían pudor y demostraban el cariño que se tienen y nadie los juzgaba. Pluralidad es la palabra indicada para describir a los fans de esta banda. Pluralidad y respeto.

También hubo tiempo para el pogo, la descarga, la alegría con Despertador, Residuos y Tu can. Era inevitable para este cronista no sumarse. Esas canciones lo ameritaban.

Como dijo Panter, el sábado fue un día con muchos conciertos, entre los que se encontraba el de La Renga en Huracán, banda de la cual los cuatro que componen DLGP son fanáticos y lo evidenciaron al realizar un cover: El hombre estrella.

Fue una gran noche con sueños hechos realidad, con abrazos que se podían tocar y no dolían, con cosas   que   provocaron felicidad y con un sol que no se fue ya que apareció  iluminando las almas.

Mirá el álbum completo ingresando a DE LA GRAN PIÑATA EN AUDITORIO SUR.

 

 

 

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