El desorden en la casa explica el estado de ánimo de una persona

La plataforma www.clintu.es (para la contratación de servicios de limpieza online) demostró que existen causas emocionales que llevan a posponer las labores en el hogar o incluso a acumular objetos en desuso como ropa, juguetes, revistas o catálogos. Y cada caso tiene su referencia en la personalidad del individuo.

 

La pereza, la falta de tiempo o la dejadez son las principales razones por las que posponemos las tareas del hogar. También, detrás de muchas casas desordenadas hay estados de ánimo que invitan a dejar cosas en cualquier sitio. La plataforma www.clintu.es (para la contratación de servicios de limpieza online) pretende demostrar que existen causas emocionales que llevan a posponer las labores o a acumular objetos en desuso como ropa, juguetes, revistas o catálogos. Para ellos ha hecho una investigación compleja.

¿Qué indica? Existe una relación directa entre el estado de ánimo de una persona y el desorden en su casa. Y según se vayan acumulando las cosas, así se encuentra ese individuo:

1. Desorden nuevo: Es el desorden de cosas que se han usado recientemente y no se han devuelto a su sitio (ropa, juguetes, zapatos, etc). Esto significa que la persona «no está enfocada en lo que realmente se debe hacer y tratar de realizar demasiadas cosas a la vez». «Organizar de forma inmediata este tipo de desorden ayuda a centrarse y ser efectivo en la vida diaria».

2. Desorden antiguo: Objetos que se acumulan por desuso desde hace tiempo y se encuentran amontonados en el ático, garaje, armarios, papeles y revistas o ropa que ya no se usa. Se trata de «emociones pasadas que tienen mucha fuerza en el presente».

 

A su vez, se estipula una grilla según el espacio del hogar que no cuenta con limpieza.

 

 

• Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas.

• Si hay desorden u objetos amontonados en el armario, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones.

• Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, el mensaje o señal es de resentimiento o de fragilidad sentimental.

• Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.

• Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente.

• Si hay desorden debajo de los muebles, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias.

• Si hay desorden u objetos acumulados en bodegas, el mensaje es que se vive del pasado.

• Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse.

• Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida.

• Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida.

• Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social.

• Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia.

En los casos en los que tenemos antigüedades u objetos heredados, éstos se impregnan de la energía de aquellas personas a las que han pertenecido. Un ritual para limpiarlos es hacerlo con incienso o aceite esencial natural de algún cítrico como naranja, limón, toronja o mandarina.

Después de haber acomodado todo ese desorden ya hemos dado el segundo paso, ahora pasamos al tercer paso, limpiar o despejar la energía de nuestros espacios de vida. Esto te ayudará a convertir tus espacios en lugares sagrados; en el cual encontrarás más sentido a tu vida y serás más asertivo en tus decisiones y proyectos.

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