Rowek: pasado, presente y futuro de la escena metalera nacional

De la mano de Claudio Falasca y Sebastián Viñuela, La Hora del Metal dijo presente en el Teatro Sony para disfrutar de la vigencia de uno de los bateristas referentes del estilo en nuestro país.

Cuando nos dijeron de la posibilidad de ir a cubrir lo que será el último show del año de Rowek en Capital Federal, no lo dudamos. Ni siquiera ante la siempre tentadora propuesta de ir a ver a Megadeth, que estaría tocando el mismo día en Tecnopolis. No es que la banda del colorado no nos guste, todo lo contrario, sino que la posibilidad de ver en vivo a la banda liderada por Gustavo Rowek y Sergio Berdichevsky nos movilizaba más. Como saben, lo mejor de lo nuestro no lo encontrarán en los grandes medios, ni en los grandes escenarios.

Partimos el sábado a las 18.45 desde Banfield rumbo al Teatro Sony. Luego de una hora de viaje, entre tren y subte, llegamos al lugar minutos pasadas las 20. Yo ya conocía el teatro, por haber visto en otra oportunidad a Javier Malossetti, por lo que la duda estaba en cómo iba a sonar una banda de duro heavy metal en un recinto acostumbrado a otros estilos, y lo más importante, cómo sería eso de ver a una banda pesada en un espacio con sillas y sillones, sin la posibilidad de estar parados, y mucho menos poguear.

Los encargados de abrir la velada serían los muchachos de Ira Nativa, oriundos de Gonzalez Catán, quienes brindarían un show explosivo y contundente. Siete temas (incluida la intro) alcanzarían para demostrar su potencia arriba de los escenarios. Con dos guitarras que marcan el paso cual corcel en la batalla, un bajo demoledor y pesado que hacía vibrar las paredes, una batería como toda batería de heavy metal tiene que ser, con un doble pedal ametrallador, y una voz grave, por momentos gutural y por momentos afilada, que nos hacía recordar al mejor Phil Anselmo. Cabe destacar, que Panzer, el cantante de Ira Nativa, anunciaría que éste ha sido su último show con la banda, por lo que esperamos pronto novedades sobre el nuevo integrante.

Tras un breve receso, pronto empezaron a sonar los primeros sonidos de celulares en los parlantes del recinto. Es que Redes (2016), el último trabajo de Rowek, es un llamado de atención a éstos tiempos de redes sociales y exceso de comunicación que tanto nos agobia y nos distrae de las razones fundamentales de la existencia. El show arrancaría con Ciudad de Sombras, dejando en claro la potencia, furia y calidad de la banda. Nuestra mayor duda era saber si podrían demostrar en vivo lo escuchado en el disco. Es que Redes es una obra maestra de un heavy metal moderno, pero con una base sólida y contundente del metal más clásico. Luego pasarían Involución, Espejos sin reflejo, Cultura decadente, Historia repetida, Confuso y Aquí en mi cuerpo, mezclando canciones de su primer trabajo, Grita.

Lo primero a destacar es la voz de Nicolás Vicente, con un registro alto, pasando por momentos más graves, no aflojaría en toda la noche. Mucha actitud para hacerse cargo del escenario, demostrando que cuando uno es talentoso no hace falta hacer mucha pantomima, sólo hacer lo necesario: pelar la voz. El bajo a cargo de Ezequiel Palleiro estuvo a punto de demoler el teatro. Tocado con los dedos sostuvo a la banda durante todo el recital, demostrando que el bajo en el heavy metal es un instrumento fundamental, donde no solo se tocan las tónicas, sino mostrando que el poderío comienza allí, en las cuatro cuerdas.

Es momento de hablar de Sergio Berdichevski, guitarra lider de Rowek. Cuando un músico toca bien te das cuenta en el primer acorde que ejecuta. Y Berdichevsky toca MUY BIEN. Se robó el escenario con su carisma, con una sonrisa siempre en la cara, como disfrutando de este presente. Con una guitarra tipo Les Paul en la mayor parte de la noche, intercalando con una Explorer en algunos pasajes, demostró cómo se debe tocar la guitarra. Con riffs potentes y complejos, con punteos filosos y un feeling único. Usando un cabezal Laney, y un pedalboard donde se estacaban los tres pedales de expresion (Rotovibe, Whamy y Cry baby), completando con un afinador y el footswitch del cabezal dejó en claro que Rowek es una banda de duro heavy metal. En la guitarra ritmíca estuvo Karim Venegas, siendo una base sólida, aportando colchones y frescura desde su cabezal Soldano y su guitarra tipo Cola de tiburón (nos pareció ver una LTD) y en algunos pasajes una guitarra tipo SG. Cumplió con creces su rol dentro de la banda.

Un tren que no detiene su marcha y sigue vigente

Párrafo aparte para Gustavo Rowek. Un tren que no detuvo su marcha durante toda la noche. dejando en claro que no solo de recuerdos vive un músico. Gustavo Rowek está tocando con la experiencia de un tipo de 50 pero con una frescura, vitalidad, técnica de ejecución y composición de uno de 30. Se nota en las líneas de batería que Gustavo siempre mira más allá, prestando atención a cómo tiene que sonar una batería de heavy metal en el siglo XXI. Con un doble pedal aniquilador y unos fills dinámicos y precisos deja en claro por qué tiene todos sus pergaminos colgados. Gustavo Rowek es pasado, presente y futuro en la batería del heavy metal.

Llegaría el primer momento emotivo de la noche, recordando a Guillermo Sánchez, recientemente fallecido, con Jerusalem y Ángeles de acero. Nos sorprendió gratamente que hayan elegido esas canciones para recordarlo, sobre todo por Jerusalem, del disco Entre el Cielo y el Infierno, ya que no es un tema “común” del repertorio de Rata Blanca. Luego pasarían Sistema perverso, El guerrero, El banquete, Los buitres, Cielo irreal y El deseo. Ya nos acercábamos al final de la noche dando paso al segundo momento emotivo de la noche.

Rowek no reniega de su pasado, porque sabe que es presente y futuro, por eso cuando sonaron las primeras notas de Lanzado al mundo hoy se vivió una atmósfera especial en el teatro. Esa sensación bajó desde el escenario. Se veía a los músicos disfrutar, tocando con pasión y alegría éste clásico de V8, para luego seguir con Deseando destruir y matar, logrando que todo el recinto levante sus puños al aire y haga la señal de los cuernos y que los integrantes de La Hora Del Metal improvisemos un pogo en el área de prensa.

Finalmente pasarían Grita y Redes, para dar fin al recital. Realmente nos quedamos con ganas de más. La banda suena justa, precisa, afilada, con un poder y una potencia increíble, dejando en claro que el heavy metal está más vivo que nunca. Así lo demostró también todo el público que colmó el teatro. Un teatro que soportó con altura un recital de heavy metal, con un sonido duro, pesado y claro, donde no hubo ni un acople en toda la noche, y con un juego de luces que sirvió para mantener el clima en toda la velada. Aconsejamos a todos los amantes del metal y de la música en general que se acerquen a ver a Rowek en vivo. Un consejo, lleven sombrero… porque Rowek te vuela la peluca!

Lista de temas: Ciudad de sombras | Involución | Espejos sin reflejo | Cultura decadente | Historia repetida | Confuso | Aquí en mi cuerpo | Jerusalem | Angeles de acero | Sistema perverso | El guerrero | El banquete | Los buitres | Cielo irreal | El deseo | Lanzado al mundo hoy | Deseando destruir y matar | Grita | Redes.

Fecha: 04/11/2017 | Lugar: Teatro Sony | Sonido: 5/5 | Ambiente: 5/5 | Comodidad: 5/5 | Show: 5/5.

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