Le puso punto final a su 2017 en este lugar de San Telmo, donde repasó sus 15 años de carrera. Además, presentó dos nuevas canciones. (PH: Victoria Soledad)

Más allá del después de cambios en la formación, Pampa Yakuza cerró un gran 2017, el sol se le volvió luna para iluminar una noche inolvidable en La Trastienda. El calor le aportaba una llama especial al concierto donde Hernán Saravia, Luciano Katz, Galle Brunetto y Gustavo Vitale transmitieron su paz musical a las decenas de personas.

El show tuvo una esencia familiar, apto para todo público, y de amistad profunda. Fue todo energía en pleno movimiento, una ronda bastante loca, donde todos se emocionaron y rieron como si no hubiera mañana, como si no existiera la tristeza ni el dolor que a veces tiene la realidad.

Primera vez en La Trastienda de Pampa que no se notó ni por casualidad, de hecho, pareció que tocó en el patio de su casa, faltaba el mate y los banquitos. La mística se respiró en cada nota, en cada verso, en cada canción.

Su inconmensurable combinación de ritmos como carnavalito, rock y cumbia hizo su diferencia, pero también conformaron una característica común. Realmente nadie se pudo quedar quito, el auditorio se movía, algunos al ritimo, otros totalmente desfasados pero con una gran actitud, que es lo que cuenta.

A la raíz y Acertijos fueron los primeros dos temas que se escucharon en San Telmo. Estos dieron rienda suelta a un recital donde el grupo repasó casi toda su discografía de sus 15 años de vida.

También fue un momento para los estrenos. Estaré fue la primera canción. Resultó bastante emotiva, te afloja un poquito, pero transmite un mensaje de esperanza y futuro. Luego le llegó al turno Cuando se escucha tu voz, que se podrán oír a partir del viernes en las plataformas digitales de la banda.

El final fue pura fiesta, con parte de la formación abajo del escenario, camuflados con el público, que los abrazaba y les cantaba. No había distancia, había unión y armonía. Gran recital de Pampa, que sigue fiel a sus principios y que cuenta con fans de todas las edades y eso se reflejó en un familia integrada por el padre, la madre y su hija de alrededor de 6 años que se animó a cantar con la banda.

Sin dudas, Hernán Saravia y sus amigos tendrán un gran 2018 porque tiene asegurado una nueva generación de fans.

Para ver el álbum completo, ingresá a PAMPA YAKUZA EN LA TRASTIENDA

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