“En el infierno también llueve”, mucho más que un libro de rock

El próximo sábado 22 de septiembre, desde las 18, el escritor Alejandro Núñez presentará en el Instituto Municipal de las Culturas de Adrogué su primer trabajo literario. Editado por Sur Noctámbulo e ilustrado por más de diez pintores, dibujantes y tatuadores, la obra cuenta con prólogos de Hernán Casciari, Bobby Flores, Kutxi Romero, poeta y cantante de Marea, y Marcelo “Corvata” Corvalán, bajo y voz de Carajo. La entrada será libre y gratuita.

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. Y vaya si Alejandro Núñez tenía cosas para decir que las trabajó durante un concienzudo tiempo, las ordenó, le imprimió su sello característico –ese que por ejemplo lo destaca en Youtube a la hora de analizar la obra de diversas bandas o lo lleva a seleccionar listas tan variadas como gancheras en Mosh Radio– y las editó en formato de libro.

El Terco, mejor conocido en nuestra casa como Rocktuber, vivirá sin dudas un día inolvidable el próximo sábado 22 de septiembre, cuando presente en Adrogué su opera prima: En el infierno también llueve.La cita será desde las 18 en el Instituto Municipal de las CulturasEsteban Adrogué 1224-, con entrada libre y gratuita, en donde además de charlar con los presentes estará firmando autógrafos.

El trabajo, que vio la luz a través de Ediciones Sur Noctámbulo, fue ilustrado por más de diez pintores, dibujantes y tatuadores y cuenta con prólogos del escritor Hernán Casciari, el periodista Bobby Flores, Kutxi Romero, poeta y cantante de los españoles Marea y Marcelo “Corvata” Corvalán, bajo y voz de Carajo.

Más allá de la presentación formal, la obra literaria ya se encuentra a la venta de forma promocional a través de la plataforma Mercado Libre.

“Para descansar la mente en un lugar lejano y alejarse un poco del mundo”

En medio de un alto en los preparativos para el sábado, Alejandro charló con Mosh Radio para dar a conocer los sentimientos que lo invaden por estas horas, recorrer el arduo camino que significó poder publicar su libro frente a una realidad compleja para la industria editorial e invitarnos a navegar como invitados de lujo por algunas de las páginas de En el infierno también llueve.

-¿Qué significa para vos el hecho de haber podido publicar el libro?

-Ante todo, un sueño hecho realidad. Quizá, un paso más en mi camino. Al no ser creyente, me tomo la vida como recorrido, en donde el destino constantemente me está poniendo a prueba, para ver si puedo avanzar más. Y el hecho de que En el infierno también llueve sea una realidad, me hace darme cuenta (ante todo), que puedo. Que pese a todas las adversidades, puedo.

Fue un camino durísimo, más que espinado y lleno de piedras. Pero el hecho de hoy poder verlo en mis manos, hojearlo y darme cuenta de que todas esas páginas salieron directo de mis arterias, chorreando sangre y sentimientos allí adentro, es un sueño hecho realidad.

-¿Cómo fue el proceso de elección de la temática?
-En realidad se dio espontáneamente. Al ser un lector empedernido, un oyente constante y un periodista muy prolífico, no me fue difícil entender que lo que necesitaba, era mezclar esas tres temáticas, y aunar las ideas, para que tuvieran algo que decir. Que no sean simples cuentos, que no sean solo frases para mostrar cuánto sé de música, y que tampoco tengan la formalidad y la estructura de una simple nota periodística. La idea fue meter todo en una licuadora mental, agregarle una pizca de corazón, y simplemente fluyó.

Viéndolo desde un ángulo menos poético, el negocio editorial cayó abruptamente en los últimos años en el país. Prácticamente se vende un 30% menos de libros, que hace dos o tres años. Los grandes monopolios que lo manejan, no apuestan por escritores debutantes. Solo editan a grandes escritores de afuera, o los cuatro o cinco escritores locales que se cansan de vender (Florencia Bonelli, Gabriel Rolón, Felipe Pigna, etc.). O en su defecto, títulos de famosos, aunque no estén ligados a la literatura. Así es como prefieren publicarle un libro a Jorge Rial, antes que a un poeta.

-¿Hubo algún momento en el que creíste que el proyecto no se iba a poder llevar a cabo? ¿Y si es así, por qué?
-Casi en todo momento, ja! De hecho, una de mis frases de cabecera es que se trata de un libro maldito. Casi como el Necronomicón de Lovecraft. Tuve la teoría de que como en sus páginas se dicen cosas que nunca leí en otro lado, probablemente el mundo no estaría preparado para leerlas. Destino. Es eso. Hay veces que las cosas toman un curso, y otras que no.

Viéndolo desde un ángulo menos poético, el negocio editorial cayó abruptamente en los últimos años en el país. Prácticamente se vende un 30% menos de libros, que hace dos o tres años. Los grandes monopolios que lo manejan, no apuestan por escritores debutantes. Solo editan a grandes escritores de afuera, o los cuatro o cinco escritores locales que se cansan de vender (Florencia Bonelli, Gabriel Rolón, Felipe Pigna, etc.). O en su defecto, títulos de famosos, aunque no estén ligados a la literatura. Así es como prefieren publicarle un libro a Jorge Rial, antes que a un poeta.

Lo triste es que ni siquiera leen los manuscritos que uno está dispuesto a mostrarles. Así fue como directamente me dijeron NO, antes de leer mí obra, unas veinte diferente editoriales. Por lo que en algún momento había empezado a resignarme. Hasta que apareció la gente de Sur Noctámbulo, que apostó a la idea. Y pese a ser una editorial joven, cuyo foco está más puesto en los cómics y los trabajos de ilustradores, vieron que juntos podíamos hacer algo serio, y sobre todo, con mucho amor.

-¿Por qué elegiste los prologuistas que elegiste y cómo fue la respuesta ante el pedido de participar desde ese rol?
-La idea es que el libro esté apoyado en tres tópicos. La literatura, el rock y el periodismo. Y como lo que quería era hacer algo raro, algo que no se leyera en cualquier lugar, quise deconstruir los formatos más clásicos de un libro que uno pueda encontrar en cualquier librería. Decidí que en lugar de abrir la obra con una introducción o con un prólogo, lo haría con cuatro o cinco. Quería a una personalidad importante, y (además) a la que yo admirara, abocada a cada uno de estos campos. Quería a un músico, a un periodista y a un escritor. Y quería dos o tres personalidades que además unieran esos tópicos.

Los cuatro mosqueteros que prologan estas páginas son, por suerte, los cuatro que elegí de entrada. No es que tuve que pasar por muchos mails, llamadas ni golpear puertas. El primero que no dudó en regalarme sus palabras fue el inmenso Bobby Flores. Quizá, el periodista especializado en música más culto del país. Y probablemente, la persona a la que profesionalmente más me gustaría parecerme algún día. Después Hernán Casciari tenía una deuda conmigo (la cual entenderán al leer su prólogo), y no pudo decir que no. Por lo que desparramó un poco de humor y magia en mis páginas. A Corvata es a quien más conozco, tras entrevistarlo muchísimas veces. Y fue quizá el más terrenal, con el que más cercanía tenía, por ese amor innato a la música. Y cuando pensé que no obtendría más respuestas, desde España me llegó un mail con la poesía más descarnada que podía imaginar, y un prólogo del cantante y escritor Kutxi Romero, que al leerlo, me sigue emocionando como la primera vez.

Si este libro tiene esas cuatro invitaciones de entrada, es porque adentro hay algo fuerte que contar.

Fue un camino durísimo, más que espinado y lleno de piedras. Pero el hecho de hoy poder verlo en mis manos, hojearlo y darme cuenta de que todas esas páginas salieron directo de mis arterias, chorreando sangre y sentimientos allí adentro, es un sueño hecho realidad.

-¿Con qué se va a encontrar el lector durante el recorrido por las páginas?
-Con una serie de cuentos cortos, de lectura rápida, apoyados en aquellas fórmulas que utilizaron grandes maestros como el Negro Fontanarrosa o mi mayor inspiración: Eduardo Galeano. Siento que se pueden decir más cosas en un solo renglón, que en seis tomos enciclopédicos. Y allí decidí ahondar.

En una suerte de cuaderno de navegante, de bitácoras, se toparán con mis memorias, intercalando buenas y malas, junto a los libros, las canciones y la profesión. Anécdotas sangrantes, historias para no parar de reír, política, sexo, fútbol, amor, el barrio, la oscuridad. Todo aquello que nos haga acordar quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, lo van a poder palpar en una treintena de cuentos, los cuales además tienen ilustraciones de más de diez amigos ilustradores, tatuadores, graffiteros. Gente que realmente siente amor al arte.

-¿Tenés un cuento en particular que sea tu preferido? ¿Y si es así, por qué?
-Es una pregunta difícil. Todos tienen un mensaje final. Más no sea para largar una última carcajada, o para filosofar sobre el momento de mierda que podemos estar viviendo. Me gusta intercalar insultos, con poesía, con caricias al alma y puñaladas al pecho. Que las palabras te envuelvan y te escupan en la cara.

“Soltar” representa un punto de inflexión en mi vida. Un antes y un después, donde quizá decidí madurar y escribir desde otro lado. Sin desangrarme y lagrimear tanto, y poniendo la mirada en el mañana. Un lugar en donde prefería enterrar algo, para que lo que creciera arriba, tenga todo lo lindo que merecía tener. También en “No Somos Rock” decidí que se soltara solo ese lado periodístico adolescente con el que me empecé a curtir en el ambiente. Y simplemente salió así, sin correcciones. Casi se escribió solo. Y en “O Juremos Con Gloria Vivir” me saqué las ganas de hablar con el corazón pudriéndose en la mano, sobre una situación social que, de donde vengo yo (de Moreno, zona Oeste del Gran Buenos Aires), es cada vez más hedionda y fétida. La política. Desde un lado totalmente alejado de un análisis político. Simplemente visto en perspectiva. Con ojos de resignación.

Todos y cada uno de los cuentos representan un diferente estado de ánimo. Y todos tienen un tinte que los diferencia, no solo de los otros, sino de otras cosas que uno podrá leer hoy en día en cualquier libro. Decidí escribir algo para una persona como yo. Para un lector que necesitara acunarse en frases certeras, pero también violentas. Para esas personas que aman de un buen pasaje literario, pero que a la vez gritan por una bofetada de realidad. Un libro para amantes de la música, que sienten que la literatura se aleja de sus estándares. Para todos esos que devoran libros a mansalva, y ya no toleran la música que hoy en día nos imponen. Para aquellos que saben que nuestro periodismo está cada vez más devastado. Para esos que necesitan descansar su mente en un lugar lejano, y alejarse un poco del mundo… les presento: En el infierno también llueve.

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